Un sistema de detección y alarma sirve para una sola cosa: avisar cuando tiene que avisar. Todo lo demás es secundario. Nuestro trabajo es comprobar que cumpla esa función, dejar por escrito en qué estado está y corregir lo que haga falta.
Atendemos residencias, locales comerciales y empresas. Revisamos sistemas que instalamos nosotros y también sistemas instalados por otras empresas.
Qué revisamos
El panel principal de control y los anunciadores remotos.
Las fuentes auxiliares de energía, que son las que sostienen el sistema cuando se va la luz.
Los detectores instalados en el inmueble.
Las estaciones manuales de alarma.
Los avisos sonoros y luminosos, sirenas y estrobos.
Prueba y ubicación de los dispositivos
Probamos los dispositivos siguiendo lo que pide la norma, no solo con el botón de prueba rápido. Además revisamos la ubicación y la distribución: un detector que funciona pero está mal ubicado no protege lo que debería, y eso la norma también lo contempla.
Comprobamos que la central reporte cada zona como corresponde y que la alarma se escuche y se vea donde está la gente, no solo donde está el equipo.
Planes de mantenimiento
La norma pide una prueba anual de todos los dispositivos, y esa es la base del mantenimiento. Para que esa prueba anual llegue sin novedades, armamos planes de mantenimiento preventivo mensuales, trimestrales o semestrales.
La frecuencia no se elige al azar: la definimos según la dimensión de la instalación y el uso del inmueble. Una unidad residencial no se programa igual que una bodega, un local con horario comercial o un edificio con varias torres.
Marcas con las que trabajamos
Trabajamos con paneles Kidde, Bosch, Simplex, INIM, Edwards, FireLite y Potter, entre otros. No nos limitamos a esas marcas. Si el inmueble ya tiene un sistema instalado, lo evaluamos y te decimos con claridad qué se puede mantener, qué conviene reparar y qué no vale la pena.
La detección casi nunca trabaja sola. Cuando el sistema acciona bombas, gabinetes o compuertas, esa parte también se revisa: el mantenimiento de la red contra incendios y el de la alimentación eléctrica suelen ir de la mano.
Cuándo conviene pedir una revisión
Cuando no recuerdas cuándo fue la última prueba documentada.
Cuando el panel muestra fallas, zonas con novedad o avisos intermitentes.
Cuando el inmueble cambió de uso, se amplió o se reformó sin tocar el sistema.
Cuando el sistema lo instaló otra empresa y no tienes el historial de mantenimiento.
Cuando el sistema quedó desconectado o anulado por reformas.
Si no sabes en qué estado está tu sistema, escríbenos por WhatsApp. La primera visita no tiene costo dentro del área metropolitana y sirve para conocer el sistema y hacer un breve recorrido.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan de este servicio
¿Qué revisan en un sistema de detección y alarma?
El panel principal de control, los anunciadores remotos, las fuentes auxiliares, los detectores, las estaciones manuales y los avisos sonoros y luminosos. Además de la prueba, verificamos que los dispositivos estén bien ubicados y distribuidos como lo indica la norma.
¿Cada cuánto se debe probar un sistema de detección?
La norma pide una prueba anual de todos los dispositivos. Para que esa prueba llegue sin sorpresas armamos planes de mantenimiento preventivo mensuales, trimestrales o semestrales, según la dimensión de la instalación. Evaluamos el sistema y te recomendamos la opción que más conviene.
¿Solo hacen mantenimiento o también reparan?
Las dos cosas: inspección, prueba y mantenimiento, y las reparaciones que salgan del informe. Si algo no tiene arreglo, te lo decimos con claridad.
¿Trabajan con cualquier marca de panel?
Trabajamos con paneles Kidde, Bosch, Simplex, INIM, Edwards, FireLite y Potter, entre otros. No nos limitamos a esas marcas: si el inmueble ya tiene un panel instalado, lo evaluamos y te decimos qué se puede mantener.